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Memorias

Efemérides del Poscapítulo. Provincia San Miguel Arcángel

“Provincia San Miguel Arcángel – Centro América”.

El sábado 5 y domingo 6 de septiembre experimentamos el paso del Señor por nuestras vidas por medio del Poscapítulo. En este acontecimiento de Instituto se nos compartieron las experiencias, objetivos, mociones, decisiones y frutos del XXIII Capítulo General realizado del 27 de octubre al 30 de noviembre 2019. Por la situación sanitaria mundial, se llevó a cabo de forma diferente a otros años.

Cabe destacar:

  1. Este acontecimiento se vivió en actitud de oración, reflexión, apertura y fraternidad.
  2. Fue una jornada poscapitular preparada con amor, organización, sentido de pertenencia y dedicación por la Hermana Provincial Sara Julieta López, el Equipo provincial, la Comunidad de Casa Provincial y las Hermanas Capitulares. También, se contó con la colaboración de otras personas (el Pbro. Oscar Brenes Jaubert-Vicario Arquidiocesano para la vida consagrada, laicos bethlemitas, colaboradores apostólicos, otros) que nos apoyaron en el desarrollo de temas, trabajos guiados, en el envío de los documentos conclusivos, en la celebración eucarística, en aspectos técnicos o de logística y en la transmisión en vivo de este sacramento.
  3. Se realizó alternando entre espacios virtuales moderados desde Casa Provincial y actividades guiadas por cada superiora en su respectiva comunidad, pero unidas todas en la Provincia bajo un mismo hilo conductor y materiales de reflexión elaborados con el aporte de las diferentes provincias de América y facilitados por la Casa General.
  4. Se desarrolló alternando entre actividades abiertas como las Eucaristías que se transmitieron por Facebook, actividades semiabiertas como uno de los videos de objetivos del Poscapítulo y el foro de experiencias del Bicentenario del nacimiento de Madre Encarnación y en el que participaron miembros externos, pero parte de la familia Bethlemita: laicos, estudiantes, colaboradores apostólicos, familia de estudiantes y la representante de la Parroquia Madre Encarnación así como actividades privadas de competencia e interés de las Hermanas.
  5. Las Hermanas de 17 de las 18 Comunidades de la Provincia (Betania, por si naturaleza lo realizará la otra semana) participaron con responsabilidad, atención, cariño, interés y sentido de pertenencia.
  6. Cada una de las actividades del Poscapítulo desde las guías de Laudes y oración personal, la Eucaristía, la invocación al Espíritu Santo, las celebraciones de entrega del Documento Conclusivo y de Envío hasta cada uno de los temas y trabajos desarrollados con amor y sentido de pertenencia por la Madre Irma Cecilia, la Hermana provincial Sara Julieta y las Hermanas Capitulares indudablemente nos motivaron, interpelaron y dejaron huella en nuestras vidas.
  7. Fue una experiencia maravillosa vernos e interactuar a través de las aplicaciones, lo cual evidencia de que nos unen Dios y el Carisma y es un ejemplo del uso discernido y evangélico de los medios tecnológicos.
  8. El detalle de cercanía de Madre Irma Cecilia de acoger la solicitud de la Hermana Sara Julieta para explicar el nuevo formato del Itinerario Espiritual personal y Plan Comunitario y su gesto de ver, saludar e interactuar con las Hermanas fue muy especial.

En síntesis, fue un precioso regalo de Dios; está en nuestras manos que, con amor, sentido de pertenencia y corresponsabilidad profundicemos y hagamos nuestro el Documento conclusivo para asumirlo en el día a día y ser respuesta los retos y necesidades de nuestros hermanos. Por tanto, el lema “Salgamos a compartir el pan de Belén” debemos asumirlo personal y comunitariamente desde una apertura y docilidad al Espíritu, el discernimiento, el trabajo constante en nuestro ser, desde la fraternidad, los detalles, la corrección fraterna como instrumento de amor y colaboración así como desde el encarnarnos en la realidad y proyectar los frutos de beber y aprender de la gruta de Belén para ser portadoras de esperanza y misericordia para los necesitados que el Señor ponga en nuestro camino. El reto es grande, pero contamos con la gracia de Dios y la intercesión de nuestros Fundadores. Unidas con Dios y entre nosotras, todo es posible.

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